El máximo logro del cerebro humano sin duda es el pensamiento crítico, la capacidad de decidir libremente entre opciones en una situación compleja.
Ejercer y desarrollar el pensamiento crítico es un derecho y una obligación ciudadana a la vez.
Sin embargo, el pensamiento crítico no vale para nada sin la acción consecuente.
Y en la acción incluyo el discurso lo mismo que las acciones directas sobre la realidad.
Declararse neutral en cualquier situación es simplemente lavarse las manos de las responsabilidades y compromisos que implica ser humano.