Habrán notado que a veces la vida parece un largo y oscuro túnel, pero al final solemos encontrar la luz de la salida; y que al salir de la oscuridad con frecuencia nos sentimos desorientados, deslumbrados y entrecerra mos los ojos para ver menos luz.
Y es que cuando uno está en paz,cuando nos dedicamos la sonrisa interior, todas las cosas brillan.
Para que todo brille debemos apreciar nuestro propio brillo.
Con esto los invito hoy a tomarse un respiro breve entre tanto jaleo y a mirarse un poco a ustedes mismos con amor.
Vísperas
Vísperas
porque basta una palabra
no sé cuál, ni tu tampoco
pero basta una palabra
que escapando de tu boca
como fiera contenida
cobre dimensión de trueno…
o de lava…
o de espada…
de semilla
que impulse del caos
un orden nuevo
sólo falta una palabra
con vocación de lucero
que revele en un segundo
las verdades, y la luz
que guarda cada cosa
y entonces tras tu huella
me quitaré las cadenas
las mochilas, las canciones
y cualquier otro recuerdo
que no explique tu nombre
pero falta esa palabra
que ha de nacer en tu boca
-(c) copyleft, Gabriel Rovira, 2007.
Ejercicio de actuación , en Tijuana: ¡orale loco!
Copiado del blog "esquina tijuana" http://esquinatijuana.blogspot.com/: gracias por las flores compañeros, y a la Compañía de Teatro Kabuki y a Irma Salinas todo mi cariño y mi reconocimiento por persevar en este montaje durante tantos años, para mi es un honor inmerecido y enorme. (A ver cuando me invitan a verla, jeje)
Publicado por Esquina Tijuana en 14:40
Ejercicio de Actuación
Sólo un ejercicio de actuación
Montaje acerca del 2 de octubre del 68
Ya la directora, Irma Salinas Romero, y uno de los actores, Cristian Delgado, lo habían advertido: es un tema desagradable, una página muy negra en la historia de nuestro país, pero importante principalmente para las nuevas generaciones que desconocen la historia.
Así, con una narradora que mostraba la belleza literaria de la creación original del escritor Gabriel Rovira, con un personaje que actuaba como director de teatro, y nueve jóvenes actores que representaban a nueve jóvenes actores, el Ejercicio de Actuación inició frente a la audiencia.
Primero, Santiago (Cristian Delgado), el director del grupo, le indica a su elenco cómo debe sentirse, cómo debe poner su mente en blanco y experimentar lo que otros jóvenes -hace algunos años- vivieron, para así poder montar posteriormente una obra de teatro a partir de su memoria emocional, creada pero real.
De esta manera, Santiago analiza el andar de cada actor, y empieza a adentrarlos en un momento histórico que les es ajeno pero que deberán experimentar como propio.
Felices van a un mitin, son entusiastas, inocentes, son sólo estudiantes hermanados por una causa. Empieza a lloviznar y se cancela el mitin. Saludan a un amigo con quien observan aparentes fuegos artificiales en el cielo, junto a helicópteros sobrevolando el área. De pronto gritos, llanto, histeria. Alguien cayó muerto, un compañero. Las luces en lo alto son disparos. Voces que gritan ¡batallón Olimpia! y con guante blanco en una de sus manos abren fuego. El amigo corre hacia una explanada y su cara es destrozada por un balazo. Más gritos de horror. Pronto todos a una iglesia a esconderse. Está cerrada, tocan y nadie abre. Es una iglesia, ¡por Dios!, pero nadie abre. Mejor rumbo a un basurero a sumergirse entre los desperdicios. Durante el recorrido esquivan balas, soldados, cadáveres, charcos de sangre. Entre la inmundicia aún no están seguros. Se escuchan pasos que asechan, voces burlonas en busca de “comunistas”. Más balazos, ahora hacia la basura “por si acaso”. Todos resultan heridos y gritan. Los han descubierto, ahora son capturados, humillados y encerrados para posteriormente ser torturados, desnudos. La pregunta constante es ¿por qué?
Sólo es un Ejercicio de Actuación, el objetivo es simplemente experimentar como suyo estados emocionales ajenos, ubicar al grupo en un episodio trágico para adoptarlo por completo. Pero es muy intenso, tanto que uno de los personajes, Julio (Ernesto Zorrilla), parece perderse en su imaginación, se controla y regresa al salón de ensayos, y al poco tiempo -ante las dramáticas situaciones- vuelve a irse en su sufrimiento.
Los espectadores vieron a actores actuando de actores, nada fue real, al menos no dentro de la obra. Era un ejercicio, nada más, con un elenco entregado, con un director exigente, con una voz narradora que explicaba en primera persona las emociones experimentadas… un ejercicio producto de una gran obra literaria adaptada para teatro por la profesora Irma Salinas, directora de la Compañía Teatral Kabuki que convencida cita conocida frase: “el pueblo que no conoce su historia está condenado a repetirla”.
Ejercicio de Actuación se presentará nuevamente en el Multiforo del ICBC el próximo viernes 26 de octubre a las 8:00 p.m. 50 pesitos la entrada.
fotos: yo
Etiquetas: 2 de octubre, 68, Gabriel Rovira, Irma Salinas, kabuki, teatro, tijuana, tlatelolco
Luciernaga
Luciérnaga
por Gabriel Rovira
tan solo tú y la noche
la noche siempre tuya
y nada necesitas
ni lámparas
ni faros
ni planetas
ni estrellas
pues la luz va contigo
pues tú eres esa luz
que en el fondo impreciso de la noche
va dejando su estela encandilada
hoy mismo has descubierto
que nada te hace falta
que nada estás buscando
acabas de enterarte
que no quieres un guía
que no quieres la carga
que a solas tú y el aire oscurecido
a nadie necesitas
justo en esta sazón me paralizo
vencido y orgulloso
miro como divagas
en el fondo sombrío
y sospecho que tú
deslumbrada de ti
no ves sino la noche.
gabriel rovira, 2007, copyleft.
Resistencia
Resistencia
Se narra y se lee porque es el mejor modo de que el mundo adquiera sentido, porque no hay otro modo de registrar el río de la experiencia y comprenderlo en su fluir, porque al narrar y narrarnos nuestros recuerdos convertimos la experiencia en lenguaje, la hacemos inteligible y la podemos compartir.
-(c) copyleft, Gabriel Rovira, 2007.
Mas si osare
Mas si osare
Para defender la soberanía y las glorias nacionales no es necesario exaltar la guerra y la violencia por eso se me atora el grito de guerra al cantar el himno nacional mexicano. Y yo me pregunto: si ya no estamos en el siglo XIX, si las conquistas que se propone el extraño enemigo las hace con mercancías, mafias y dinero, si lo que se invade ahora son las conciencias, proque seguir haciendo glorias de la sangre y de los crímenes implícitos en la guerra, ¿Por qué sembrar todos los lunes, en la tierna mente de los niños de primaria la sacralización del militarismo?¿Por qué la insistencia en ese nacionalismo cerrado y belicoso?
No es que ya no se frote las manos ningún invasor, mas si osare profanar con sus plantas nuestro suelo ya no lo hará con cañones, ni sables, no bridónes, ahora les abre las puertas el brillo de sus espejos y cuentas de vidrio, eso sí que no ha cambiado, o los paraisos artificiales de las drogas de diseño, o los abusos medíaticos. Siempre encuentra alguien dispuesto a abrirle las puertas y venderle incluso lo que no es suyo por un par de dólares.
Quizá sería hora de convocar para que se componga un nuevo himno nacional que sea una canción de festejo a la vida y de solidaridad y cooperación. ¿O es que como nación nunca vamos a abandonar las pesadillas infantiles de la guerra que dejaron de estar justificadas desde el siglo pasado? Al menos en el caso de México.
En el fondo del caos provocado por la ambición sin límite del mercado y su reparto del mundo, la sociedad civil enciende una pequeña luz y se abre la posibilidad de una nueva conciencia humana, de una nueva democracia, de otra forma de ver la tierra y nuevas maneras de buscar la felicidad. ¿no es hora de ajustar los símbolos patrios a la búsqueda de un orden mas humano, justo y respetuoso de la vida? ¿Quién nos escribirá ahora un nuevo himno de amor?
-(c) copyleft, Gabriel Rovira, 2007.
Patria
Vale lmaginar la patria como un refugio, un lugar donde somos aceptados y nos sentimos seguros. Donde podemos invitar a los amigos y hacerlos sentir seguros y aceptados.
Ningún otro nacionalismo es sano. Pues todos los nacionalistas tienden a encerrarse y a cerrarle el paso a los demás.
Es posible abrir la casa, ser buenos anfitriones sin tener que regalarla, sin dejar que nadie nos robe.Es posible incluso derribar los muros sin traicionarla y ver como se extiende y se enriquece por el corazón y la vida de otros hombres.¿A quién le gusta vivir en una cárcel?
La patria sólo nos pide que cuidemos el refugio y lo conservemos, que lo hagamos crecer y mejorar.No nos pide matar a nadie en su nombre, ni morir por ella.Yo no acepto otra patria que la que brinda amor, la que surge del amor de sus hijos. Ese amor es mi patria.
Extraño México, pero el otro.
Extraño México, pero el otro.
¿Que si extraño México? claro que sí. Extraño el México que aprendí a amar. El de la gente amable y solidaria que te brinda su casa y su esfuerzo para ayudarte a ser feliz. El de la gente comprometida que trabaja para el bienestar del resto a pesar de que parece tener todo en su contra. El México que se toma los problemas con buen humor y valora lo bueno dentro de lo malo, el que no se sienta a llorar sino sigue adelante.
Extraño el México que no se resigna a que le roben, el que no se calla, el que no es cobarde. Extraño el México que dice lo que piensa. El que deja hablar al otro, el que no desprecia a ninguno. Extraño el México desarmado y civil, que cree en la fuerza de las palabras, de la ley y de la unión. Extraño el México que se expone, se compromete y se entrega por un mundo mejor. El que no compite sino coopera, el que no busca trepar, sino apoyar; el que no estafa, ni roba, sino regala. Extraño el optimismo de los mexicanos, su música y su comida. Extraño el calor de la gente, sus buenas maneras y la risa constante de los niños. Extraño el México que abre sus puertas a los que lo necesitan, que apuesta por la justicia y por los que tienen menos. El México verde y respetuoso de la tierra. El México de playas sin dueño, de tierras en común.
El México que extraño no es el negocio de la abundancia, no es la fábrica perfecta, no es el patio de los gringos, no es el burdel de nadie. El México que extraño no es una bandera, ni un ritual, ni un candado, ni un cuartel, ni una cárcel. El México que extraño no vive de rodillas, no persigue a sus hijos, no oculta nada. El México que extraño es otro, jamás se resigna, jamás se esconde, nunca dice: “ni modo”.
Extraño México, pero el otro, no el que quieren los dueños del dinero y sus cortejos de buitres, no el de los que usurpan nuestra libertad.
¿No lo extrañas tú?, pues tal vez sea hora de arriesgarse a hacer realidad los sueños, a mojarse para pasar a la otra orilla, a dejar de pensar en la comodidad, ¿no será hora de comprometerse con lo que queremos del futuro? ¿Cuál es tu límite? ¿Quieres seguir pensando que no es tu guerra, que no es tu responsabilidad o vas a hacer algo? ¿Quieres dejar que nos sigan maltratando o vas a levantar la mano y hablar?
Amago
Amago
Te acercas tanto
que sospecho
me querrás robar
el corazón
o la vida
y esta cicatriz
que me impide abrir los brazos
y este dolor
de mi mano en tu cintura
y esta herida
en la mirada suspicaz
que busca el cuchillo
si te acercas tanto
que sospecho
me querrás matar
la soledad
o la coraza
y esta cicatriz
frágil y desnuda
que se esconde y tiembla
si te acercas tanto…
(c) Copyleft, Gabriel Rovira, 2007.
La literatura nos cambia
Efectos de la literatura sobre la realidad.Todo conocimiento nuevo, como dice Maturana, nos cambia , pero no sólo porque cambie nuestras actitudes o comportamientos.De hecho nos cambia físicamente, a nivel celular, al cambiar la estructura de nuestras conexiones neurológicas.Nunca pasamos por una experiencia sin convetirnos en otros, sin dejar de ser lo que eramos.Entre más rica sea la experiencia, los cambios serán más profundos y duraderos.La lectura depende de la competencia del lector y esta cambia en la medida que conocemos, se agudiza se hace más profunda.Al cambiar, nuestra estructura mental crea potencias que de hecho actuan, primero sobre nuestra percepción, y luego sobre nuestra realidad y la transforman.Las ideas reproducidas en la lectura convierten al lector en un agente de su potencialidad.No hay lectura inocente.La experiencia de la lectura nos hace crecer, nos cambia, nos hace distintos y por esta razón las segundas lecturas son siempre más ricas que las primeras, pues somos otros.La literatura afecta la realidad haciendo cambiar al lector.-(c) copyleft, Gabriel Rovira, 2007.

