Miedo

Lejos de ser una invitación a la temeridad, este poema es sólo un recordatorio para que lo verdaderamente importante de la vida no se olvide durante la cuarentena y no nos venza el miedo que nos ha invadido. Este poema quiere ser un llamado a la esperanza. Cuidense, pero no se olviden que antes que individuos, somos un nosotros:

Miedo

No tendré miedo de mis manos/ Capaces de crímenes atroces/ De monumentales excesos/ No les prohibiré su vocación de tocar/ De agarrar, de sentir/ Y no voy a temer la mano amiga /Y sus ocultas aventuras/ Porque no quiero perder la luz/ La breve tregua con la nada/ Sus dulces privilegios / De placer y dolor/ No voy a prohibirme los abrazos/ Las miradas cercanas, lo besos/ Y no voy a prohibirme el sol/ Ni el aire de los pájaros/ Ni el agua de los peces/ Donde pueda bullir/ El mínimo enemigo/ Porque siempre supe que la vida/ Burbujea por un instante/ En el océano de la muerte

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