Luciérnaga
por Gabriel Rovira
tan solo tú y la noche
la noche siempre tuya
y nada necesitas
ni lámparas
ni faros
ni planetas
ni estrellas
pues la luz va contigo
pues tú eres esa luz
que en el fondo impreciso de la noche
va dejando su estela encandilada
hoy mismo has descubierto
que nada te hace falta
que nada estás buscando
acabas de enterarte
que no quieres un guía
que no quieres la carga
que a solas tú y el aire oscurecido
a nadie necesitas
justo en esta sazón me paralizo
vencido y orgulloso
miro como divagas
en el fondo sombrío
y sospecho que tú
deslumbrada de ti
no ves sino la noche.
gabriel rovira, 2007, copyleft.