Ko Un, Maestro de la felicidad.
Conocer a Ko Un, de Kunsan, verlo leer sus poemas borracho de vino y de felicidad, de amor por la vida, ha sido la experiencia más importante de estos días.
Ko Un, que de niño quiería ser emperador, que fue reclutado a la fuerza por el ejercito popular, que se intentó suicidar 5 veces, que fue monje zen y dirigió un monasterio , que volvió la vida secular para hacerse poeta, que fue condenado a cadena perpetua, que fue indultado dos años después, premiado, homenajeado, nominado dos veces al nobel…
Ko Un a sus 75 años, bromeando feliz y cariñoso…
Un mosquito me ha picado.
¡Gracias!
¡Estoy vivo!
Ko Un, que desgracia la mia de no comprender tu lengua, qué felicidad la de comprenderte a tí:
OTRO NOMBRE
Pienso, ahora, que debemos tener otro nombre,
un nombre para guardar en nuestro nuevo corazón
durante nuestro viaje por el largo camino.
No es el nombre de ahora
sino el que pronunciamos por vez primera,
bajo las luces que se encienden, una tras otra,
al atardecer.
¡Ojalá el hombre exista más allá del hombre!
Gracias Mer, por acercarme a esta veta.